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Clase VII: fosfatos, arseniatos y vanadatos

fosfatos

Los fosfatos, sales del ácido fosfórico  muy difundidas en la naturaleza, son  estructuralmente muy similares a los arseniatos (que contienen arsénico) y los vanadatos (que contienen vanadio). Con frecuencia, en efecto, a un fosfato le corresponde un mineral que presenta la misma fórmula general pero en la cual el fósforo está sustituido por arsénico o vanadio. 

Se tienen después cristales mixtos, es decir intermedios, entre fosfatos y arseniatos, entre arseniatos y vanadatos y, más raramente, entre estos últimos y los fosfatos: por esa razón se incluyen todos en la misma clase mineralógica, la séptima. Hugo Strunz la subdivide, de acuerdo con criterios químicos, en cuatro grupos, cuyos límites, como se acaba de explicar, no son siempre netos y definidos. 

fosfatos

La primera subclase 

Entre las especies anhidras que no contienen aniones extraños se puede recordar la rara berlinita, un fosfato de aluminio, trigonal, que se presenta en forma de masas compactas y que tiene la particularidad de ser muy similar estructuralmente al cuarzo. Minerales poco difundidos y típicos de las pegmatitas son la litiofosfatita, un fosfato de litio rómbico, la hurlbutita y la berilonita, dos sulfatos de berilio monoclínicos,. 

También característico de las pegmatitas es el grupo de la trifilita, un fosfato de litio, hierro y manganeso; los términos en los que este último metal se encuentra en cantidades importantes se incluyen en la litiofilita. Hay que citar después el raro mineral que contiene sodio, la natrofilita. Los minerales de este grupo sufren procesos de oxidación dando lugar a otros fosfatos, como la heterosita, la purpurita, la ferrisicklerita y la sicklerita. 

Un fosfato manganesífero común en las pegmatitas graníticas es la graftonita, monoclínica, que con frecuencia se presenta en forma de masas exfoliables de color rosado salmón, pero también marronosos o azul, por alteración con otro sulfato, también monocknico, el sarcópsido. 

Un grupo de fosfatos de hierro y manganeso con sodio y calcio, típico de las pegmatitas, es el de las deno-minadas allauditas que comprende, además de la verdadera allaudita (que contiene el hierro en un estado de oxidación más elevado), la hagend.orfita, la varulita, la ferroallaudita la maghagendorfita, que forman agregados de un color que va del verde negruzco al amarillo, con una estructura muy similar y simetría monoclínica. Un arseniato que presenta analogías con estos fosfatos es la carinita, monoclínica y originaria de Suecia, que contiene sodio, calcio, manganeso, magnesio y plomo. 

La arrojadita es un fosfato de fórmula compleja (contiene potasio, sodio, calcio, hierro, aluminio y flúor) que se presenta en algunas pegmatitas en masas de color ver-de oscuro; el equivalente manganesífero de la arroja-dita es la dickinsonita, de tonalidad más clara; ambas especies son monoclínicas. 

Otros fosfatos de las pegmatitas, de composición química compleja, son la grifita, cúbica, con sodio, calcio, manganeso, hierro, aluminio, magnesio y litio, y el grupo monoclínico de la wyllieíta, con sodio, calcio, manganeso, hierro, magnesio y aluminio. La berzeliita es un arseniato de calcio, sodio y magnesio, poco común, con estructura similar a la de los granates; el término que contiene hidrógeno, con el manganeso predominando sobre el magnesio, se denomina manganberzelita, mientras que el vanadato correspondiente es la palenzonaíta. Los tres minerales cristalizan en el sistema cúbico. 

Un arseniato ácido de plomo y poco común es la schultenita monoclinica que procede de Tsurne (Namibia); otra especie procedente de la misma localidad, también rara, es la strankiita, un arseniato triclínico de cinc y cobre, mientras que la whitlockita, trigonal, es un fosfato de calcio típico sobre todo de algunas pegmatitas. 

Con tierras raras importantes minerales de tierras raras muy difundidos en algunas rocas ticas y tzranitoides, son la monacita y la xenotima. La primera es un fosfato de cerio monoclínico, mientras que la segunda es un fosfato de itrio tetragonal. En la monacita están presentes el grupo entero de las tierras raras, sobre todo las ligeras, es decir las de bajo peso atómico (lantanio, neodimio). 

A veces algunos de estos metales predominan sobre el cerio y en tal caso, muy raro, se pone el símbolo del elemento predominante entre paréntesis después del nombre del mineral: por ejemplo, monacita (Nd). la xenotima se encuentran, además de itrio, tierras raras pesadas, es decir las de alto peso molecular (erbio, yterbio, disprosio). 

A la estructura de la monacita es afín el arseniato equivalen-te, la gasparita, de simetría monoclínica, mientras que con la xenotima se relaciona la chernovita y la wakefiel-dita, tetragonales, que son, respectivamente, un arseniato y un vanadato de itrio; la cheralita, un fosfato de torio, y la moseveltita, un arseniato de bismuto, se relacionan con la monacita; ambos son monoclinicas. El vanadato de bismuto forma tres especies diferentes: la pucherita, rombica, la dreyerita, tetragonal y la bisvanita, monoclinica.

La segunda subclase fosfatos

A la Segunda subclase pertenecen fosfatos, arseniatos y vanadatos que contienen aniones extraños, pero que están desprovistos de agua. Entre ellos tenemos raras especies con berilio, presentes sobre todo en las pegmatitas, que se relacionan con la estructura de la datolita: la herderita, la hidroherderita y la vayrynenita, todas monoclínicas y las dos primeras de interés gemológico. 

Es reciente el descubrimiento de un arseniato de este tipo, la bergslagita, también monoclínica. Un fosfato de litio y aluminio, característico de las pegmatitas y empleado en gemología es la ambligonita, triclínica, a la que le corresponde la montebrasita, con la misma estructura. 

Siempre triclínicos son los términos ferríferos del grupo, la tavorita, y el que contiene sodio en lugar de litio, la rara natrambligonita. El grupo de la wagnerita, un fosfato de magnesio de simetría monoclínica, comprende especies que se presentan en rocas metamórficas, además de en las pegmatitas. Entre ellas mencionar la zwieselita,con hierro, y la triplita, con manganeso. En otra serie monoclínica de minerales tenemos los fosfatos wolfeíta y triploidita, así como un raro arseniato, la csarkinita. 

Una serie que se aprecia en particular, de simetría rómbica, es la de la libethenita, de la que forman parte sobre todo fosfatos y arseniatos básicos de cobre y cinc, presentes en las monteras de algunas minas. 

Entre ellos está el arseniato de cobre olivenita y el de cinc adamita, y una muy rara es la eveíta, un arseniato que contiene manganeso. De simetría triclínica pero con la misma composición química que la adamita es la extraña paradamita, con la que se relaciona la tarbuttita por su estructura. El grupo de la lazulita, un fosfato de magnesio y aluminio, de simetría monoclínica, es muy interesante y comprende términos ferríferos (scorzalita, barbosalita, hentschelita). 

Fosfatos de hierro, rómbicos, por lo general en forma de agregados radiados de color verde negruzco o marronoso y frecuentes sobre todo en las pegmatitas, son la rockbrid-geita y su equivalente manganesífero, la frondelita. 

La lipscombita, tetragonal, y la dufrenita, monoclínica, son muy similares por aspecto y composición, pero no por estructura. La pseudomalaquita, monoclínica, es un fosfato de cobre al que es muy similar. Entre los arseniatos de manganeso, típicos de minas de Suecia o Estados Unidos (Nueva Jersey), se encuentran la allactita y la clorofenicita, ambas monoclínicas. 

Aún menos difundidas son la holdeníta, la retzianita y la flinkita, todas rómbicas, la sinadelfita, triclínica, y la hematolita, trigonal. Algunos fosfatos, de similar estructura a la titanita, forman una serie de simetría monoclínica (la isokita y la panasqueirita, con calcio y magnesio, y la lacroixita, con sodio y aluminio), a la cual corresponden arsenia-tos monoclínicos (la tilasita, con calcio y magnesio, y la durangita, con sodio y alu-minio). Un importante grupo de minerales de simetría rómbica es el de la descloizita, un abundante vanadato de plomo y cinc. 

El arseniato correspondiente, con idéntica estructura, es la arsenodes-cloizita. La mottramita, muy rica en cobre, es también un vanadato. Especies mucho menos frecuentes son la pirobelonita y la cechita, ambas rómbicas. De estructura similar a la de los minerales precedentes, es la serie de la adelita, que cristaliza en el sistema róm-bico. Forman parte de ella arseniatos como la conicalci-ta, con calcio y cobre, la aus-tinita, que contiene calcio y cinc, la duftita, que contiene plomo y cobre, y la cabaltaustinita y la gabrielsonita, con calcio y cobalto la primera y con plomo y hierro la segunda. 

La brasilianita, apreciadisima gema de simetría monoclínica que se encuentra en pegmatitas, es un fosfato de sodio y aluminio. Entre ellas existen también dos raros minerales rómbicos de litio, la palermoíta y la bertossaíta, la segunda con calcio en lugar de estroncio. Un grupo de reciente descubrimiento, que comprende especies baríferas típicas de las pegmatitas o de los nódulos fosfatados (Yukon), es el de la rara bjarebyita, de probable simetría monoclínica. Forman parte del mismo la perloffita, mono-clínica, y la kulanita y la penikisita, triclínicas. Dos arseniatos que contienen plomo son la carminita, rómbica, y la bayldonita, monoclínica.

La vesigrúeíta, en la que aparece el bario es probable que sea similar por estructura a esta última. La mounanaíta, triclínica, es el raro vanadato de plomo y hierro. La serie de la crandallita, un fosfato de calcio y aluminio, tiene simetría trigonal y algunos de sus términos a veces forman bellos cristales. Entre ellos se hallan la goyazita (o hamlinita), don-de el estroncio reemplaza al calcio, la gorceixita y la plumbogummita, en los que prevalece por orden de mención el bario y el plomo. 

La florencita contiene tierras raras. Los arseniatos correspondientes son la arsenocrandallita, la arsenogovazita y la dussertita. 

La serie del apatito

De simetría hexagonal, es posible que sea la serie más importante de todos los fos-fatos. El apatito es un fosfato de calcio que también contiene flúor, con predominio de hidroxilos o de cloro (hidroxiapatito, clora-patito). Existen también especies ricas en carbonatos (carbonato-apatito), sulfatos (wilkeíta) o silicatos (ellasta-dita, britholita), por sustitución del ión fosfato. 

En este último caso se produce también una sustitución del calcio por sodio o tierras raras. Un término del grupo en el que prevalece el estroncio es la belovita, mientras que la alforsita contiene bario y cloro. El arseniato correspondiente al apatito es la svabita, pero son más comunes los términos plumbíferos, como la piromorfita, o el arseniato, la mimetita, y el vanadato, la vanadinita. Entre estas especies existen minerales intermedios como la hedifana, la lo hnbaumita y la turneaureíta. Para acabar, existe un grupo heterogéneo de arseniatos de plomo con cloruros, la geordiadesita y la sahlinita y un arseniato de bismuto, la atelestita, las tres monoclínicas. 

La tercera subclase 

Entre los minerales que contienen moléculas de agua y están desprovistos de aniones extraños, se encuentran la rarísima faheyita y la rhureaulita. La primera es un fosfato hexagonal de berilio, hierro y manganeso, y la segunda es un bello fosfato monoclínico de manganeso frecuente en algunas pegmatitas, con su correspondiente arseniato, la sainfeldita. 

Siguen a continuación dos fosfatos de cinc y calcio, la scholzita (rómbica) y la parascholzita (monoclínica). Además, dos vanadatos, uno de hierro, la fervanita, y el otro de cobre, la volbortita (ambos monoclínicos). Tenemos después dos series que comprenden minerales de fórmula general muy similar, una de simetría monoclínica y la otra rómbica. A la primera pertenecen tres fosfatos, la clinovariscita (de aluminio), la fosfosideríta (de hierro) y la rara kolbeckita (de escandio). 

De la segunda recordemos los fosfatos variscita, con aluminio, y la estringita, en la cual predomina el hierro. Un grupo de fosfatos hidratados de cinc que forman hermosos cristales, comprende la fosfofillita (monoclínica), la hopeíta (rómbica) y la parahopeíta, con la misma composición química pero de simetría triclínica. Entre los fosfatos de hiera, y manganeso, el ejemplo más interesante es el de la ludlamita (monoclínica). Otras especies de este grupo son la eswitzerita (monoclínica) y la anapaíta (triclínica). 

Más importante es el grupo de la vivianita, un fosfato hidratado de hierro que comprende diversas especies notables por el color y la belleza de sus cristales, de simetría monoclínica. Son numerosos los arseniatos, entre ellos el de hierro (parasimplesita), cobalto (eritrina), níquel (annabergita), cinc (koettigita) y magnesio (hoernesita). 

Muy similar por estructura es la serie de la bobierrita, a la que corresponde un término mangane-sífero y arsenífero, la manganohoernesita. Afín, pero de simetría triclínica, es la serie que comprende la metavivianita, casi igual por composición a la vivianita pero parcialmente oxidada, y los arseniatos de hierro (simplesita) y cinc (metakoettigita). 

Después de dos especies monoclínicas que contienen magnesio (un arseniato, la roesslerita, y el correspondiente fosfato fosforroesslerita), encontramos dos series muy similares, una triclínica y la otra monoclínica, con minerales de la misma fórmula general. En la primera, la de la fairfieldita, un fosfato con manganeso, se tienen fosfatos como la collinsita (magnesífera) y la messelita (ferrífera), así como arsenia-tos tales como la rara beta-roselita (cobaltifera) y la telmessita (con magnesio). 

La segunda serie denominada de la roselita, otra espléndida especie con una composición idéntica a la beta-roselita, comprende un término manganesífero, la brandtita. 

Tenemos después los fosfa-tos típicos del guano, que a menudo contienen amonio (struvita rómbica y estercorita triclínica), seguidos de arseniatos de calcio y magnesio que acompañan a la eritrina (farmacolita monoclínica, picrofarmacolita triclínica, haidingerita rómbica, vladimirita monoclínica, rauentalita monoclínica y triclínica, guerinita monoclí-nica y, por último, ferrarisita triclínica). A la farmacolita corresponden estructuralmente dos fosfatos monoclínicos, la brushita (de calcio) y la churchita (weinschenkita) de itrio y tierras raras. Un grupo raro e interesante de minerales monoclínicos es el de la brackebuschita (un vanadato de plomo y manganeso)

La cuarta subclase 

Entre las especies con agua y aniones extraños se encuentra una primera serie de minerales típicos de las pegmatitas, estos son muy raros. por lo general monoclínicos y contienen berilio. Se trata del fosfato moraesita, con el correspondiente arseniato (la bearsita), y los fosfatos uralotilo y roscherita, a los que corresponde el término magnesitero zanazziita. Un segundo grupo comprende especies con cobre y cinc, algunas de ellas muy bellas y buscadas, como la legrandita (monoclínica) o bien la eucroita (rombica). Cristales pequeños, nítidos y con clara simetría triclínica forman los minerales del grupo de la paravauita, un fosta tu de hierro y aluminio. Entre estos se hallan la gordimita que contiene magnesio en lugar de hierro

De este grupo es integrante también la gormanita (triclínica y con aluminio), que forma una serie con la souzalita (monoclínica y con magnesio en lugar de hierro). La wavellita es un fosfato de aluminio rómbico. Una especie muy rara es la acrocordita, un arseniato monoclínico de manganeso y magnesio. Bastante más común es la tirolita, un arseniato y carbonato de cobre y calcio rómbico, del cual existe una modificación monoclínica (clinotirolita).

La arturita y la chenevixita son arseniatos monoclínicos de hierro y cobre. Con esta última se corresponde un equivalente de hierro y cinc, la oquelaíta, y un fosfato de hierro, la whitmoreíta. 

Un grupo de minerales monoclínicos bien cristalizados es el de la montgomeryita (fosfato de calcio y aluminio), y el de su equivalente manganesífero y ferrífero kingsrnountita y del ferrífero calcioferrita. También son cubicos los minerales del grupo de la overita (fosfato de calcio, magnesio y aluminio), al que corresponde el término ferrífero segelerita y el manganesífero y ferrífero wilhelmvierlingita. 

Es reciente el descubrimiento de la whiteíta (fosfato de calcio, aluminio, hierro, manganeso y magnesio), de fórmula compleja y con diversas variantes. La jahnsita es cercana a esta última en estructura, pero se distingue por el predominio de hierro en su constitución. La morinita (raro fosfato monoclínico de sodio, calcio y aluminio) y la minyulita (fosfato rómbico de potasio y aluminio) forman un grupo propio. Bellos cristales de simetría tetragonal forman la wardita (fosfato de sodio y aluminio) y su correspondiente ferrífero, la cirilovita. 

También son notables los individuos monoclínicos de la leucofosfita y su término aluminífero, la tginsleyita. Tenemos después el grupo de la farmacosiderita (arseniato de hierro y potasio), de simetría cúbica y bien cristalizado, talizado, del cual el s conocido de todos es el equivalente de bario

La walpurgita es un raro arseniato triclíníco de bismuto y uranio. La parsonsita es un fosfato tríclinico al que corresponde el arseniato hallimondita, que contiene plomo y uranio. Tenemos después las denominadas «micas de uranio», de estructura similar o idéntica y simetría tetragonal. 

Este grupo comprende especies con cristales de fácil exfoliación. Entre ellos, los fosfatos autunita (calcífera), torbernita (con cobre en lugar de calcio), sabugalita (magnesífera), uranocircita (barífera) y bassetita (ferrífera).