Saltar al contenido

Clase V: Boratos, nitratos y carbonatos

Los boratos constituyen un grupo poco numeroso de minerales. Se trata de sustancias muy distintas por color y aspecto, por lo general consideradas coma sales de ácido bórico, que en su mayor parte se encuentran en yacimientos evaporíticos. Su clasificación es bastante compleja y se basa en criterios estructurales: pueden presentar, en efecto, estructuras con grupos aislados B03 o B04 (nesoboratos), con grupos unidos de dimensiones finitas (soroboratos) o bien indefinidamente extendidas en cadenas (inoboratos), en estratos (filoboratos) y en tres dimensiones (tectoboratos). 

También el número de nitratos es bastante importante y, además, pocas veces se presentan en forma de ejemplares de interés de colección. Algunos de estos minerales, sin embargo, tienen gran importancia industrial: es el caso, por ejemplo, de la especie másfrecuente, el nitro de Chile o nitronatrita. 

boratos

Nesoboratos y soroboratos

 Entre los nesoboratos, la primera serie incluye minerales muy raros, como la jerernejevita, borato de aluminio, de simetría hexagonal; la kotoíta v la jimboíta, respectivamente borato de magnesio y de manganeso, ambos rómbicos; la nordenskioldina, borato de calcio y estaño, y la tusionita, borato de manganeso y estaño, ambos trigonales y con la misma estructura que la dolomita. 

Tenemos después una serie de minerales ferríferos o manganesíferos negruzcos, típicos de algunas formaciones de metamorfismo de contacto: entre ellos los términos más comunes son la ludwigita, con magnesio, y su correspondiente ferrífero, la vonsenita, ambos rómbicos; la pinakiolita, monoclínica, y su dimorfa ortopirxakiolita, rómbica, ambas más raras. Estructura afín presentan la warwickita, rómbica titanífera, y la hulsita, monoclínica, que contiene estaño. Otro nesoborato magnesífero interesante por sus bellos cristales es la gaudefroyita, hexagonal. 

El grupo de la nocerita, de simetría hexagonal, comprende varios términos fluoríferos, como la fluoborita, de composición similar pero con un porcentaje menor de flúor. Mucho menos difundido es la wightmanita, un borato de magnesio, de simetría monoclinica y fórmula compleja. Apreciada en el campo gemológico es la rara sinhalita, un borato de magnesio y aluminio originario de Sri Lanka, estructuralmente próximo al olivino y rómbico. 

Con la estructura tetragonal del zircón se relaciona también la behierita, un borato de tántalo descubierto en Madagascar. La cahnita, un borato y arseniato de calcio, tetragonal, presenta una simetría interesante constituida por un sólo eje cuaternario con inversión; otros nesobora tos, con el cloro, son la teepleíta y la bandylita, ambas tetragonales. Entre los soroboratos, la primera serie que se encuentra es la de la ascharita o szajbelyita, un borato rómbico de magnesio bastante difundido; la sussexita, menos común, es el término manganesífero correspondiente. 

Otros raros soroboratos hidratados, monochnicos y que contienen carbonato, son la carboborita (de calcio y magnesio) y la canavesita (sólo con magnesio). Bellos cristales forman  boratos hidratados de calcio y magnesio, todos poco frecuentes: destacan la kurnakovita, de simetría triclínica, y la monoclinicas, con la misma composición, así como la rneverhofferita y la invoíta, ambas monocíclicas. 

Mas comunes son tres soroboratos de sodio: el bórax, monoclínico y bien cristalizado en cristales prismáticos, la tincalconita, trizonal, general pulverulenta, y la ezaudita, triclínica. La ulexita es un borato hidratado de sodio y calcio, bastante común: suele ser fibroso, es raro en forma de individuos aislados y cristaliza en el sistema triclínico; originarios de las fumarolas son dos boratos hidratados de amonio, monoclínicos, la larderellita y la amoniobori ta; un borato hidratado de calcio es la ginorita, en pequeñas masas compactas, mientras que la pinnoita es un borato de magnesio, raro en cristales tetragonales. 

Inoboratos, filoboratos y tectoboratos 

Entre los inoboratos, la colemanita es el mineral más común de los que contienen boro: se trata de un borato hidratado de calcio que da lugar a magníficos cristales monoclínicos; individuos nítidos, siempre monoclínicos, forman también una especie en la cual están presentes el calcio y el magnesio, la hidroboracita, mientras la kernita, un borato hidratado de sodio, se presenta en masas exfoliables. No muy común es un borato hidratado de calcio y sodio, la probeftita; monoclínica como la kaliborita, con magnesio y potasio, en pequeños cristales nítidos. Entre los filoboratos se incluyen especies todas raras: entre estas la veatchita y la parecida paravea taita, monoclinica, que contiene esroncio como la tunellita, bien cristalizada e isoestructural con el correspondiente borato de calcio, la nobleíta.

El cloro está presente en otros raros boratos de calcio como la hilgardita, monoclínica, y la parahilgardita, una de sus modificaciones, triclínica; el correspondiente término de estroncio es la estroncihilgardita. Entre los tectoboratos tenemos la rara hambergita, un borato de berilio, rómbico; rica en elementos raros, entre ellos el cesio, rubidio y berilio, es la rodisita, que en bellos cristales tetraédricos acompaña a la turmalina roja. Finalmente, existe una serie entera de simetría pseudotetraédrica, la de la boracita, un tectoborato que contiene cloruros, bien cris-talizada y bastante difundida en algunos yacimientos salinos en forma de pequeños cubos transparentes de color azul, con las caras de los tetraedros truncadas en los vértices; existen también los términos análogos, en los que están presentes el hierro (ericaíta) y el manganeso (chambersita), este último en pequeños tetraedros violáceos. 

Boratos con el nitrógeno 

Como ya se ha dicho, la especie más frecuente entre los nitratos es la nitronatrita: trigonal e isoestructural con la calcita, se encuentra de forma abundante en Chile. Mucho más raro es el denominado «salnitro» o nitrokalita, rómbico e isoestructural con el aragonito. En la naturaleza se han hallado también nitratos de magnesio (nitromagnesita, monoclínica), calcio (nitro-calcita, monoclínica), bario (nitrobarita, cúbica) v cobre (gerardita, rómbica). Finalmente, existen nitratos que contienen sulfatos, entre ellos la darapskita, rómbica y de origen chileno. 

Carbonatos

Los carbonatos, muy abundantes son los constituyentes de muchas rocas y se emplean en diversos sectores industriales, como en la obtención de hierro o sustancias como el cemento y la cal. Desde el punto de vista químico, se pueden considerar derivados de la unión de anhídrido carbónico con algunos óxidos metálicos, aunque en la naturaleza estos minerales casi nunca se originan por una reacción directa entre estas dos sustancias. En un ambiente acuoso ácido se disuelven con facilidad y dan lugar a fenómenos de disolución y precipitación a gran escala. En la clasificación seguida en esta obra, los carbonatos se subdividen, en base a su composición química, en anhidros e hidratados (provistos o no de agua), con o sin aniones extraños (sobre todo grupos OH, flúor y cloro). Empezaremos con la descripción de algunos carbonatos anhidros que no contienen aniones extraños y se recordarán algunas especies que contienen hidrógeno. 

Calcita, dolomita y aragonito

 Entre los carbonato anhidros y sin aniones extraños, una primera serie es la de la calcita, constituida por carbonato de calcio y tan abundante que forma enormes y abundantes macizos rocosos. Las especies que constituyen este grupo son diversas por formas y colores, pero presentan la misma estructura química, de simetría trigonal por lo general originan cristales de hábito romboédrico, aunque no faltan los ejemplares prismáticos hexagonales o escalenodricos, en general puntiagudos. Entre estos minerales trigonales podemos recordar los siguientes. La magnesita, un carbonato de magnesio que forma cristales similares a los de la calcita, aunque mucho más raros. 

La siderita un carbonato de hierro casi siempre amarillento o amarronado, del cual se puede obtener dicho metal. La rodocrosita, un carbonato de manganeso de una magnífica coloración rosado rojiza. La smithsonita, un carbonato de cinc, explotado por la industria y raro en individuos bien formados, aparece con frecuencia en ejemplares blanquecinos, pero también verdes si contiene hierro y rosados si son cobaltíferos o magnesíferos. Siempre en la serie de la calcita, espléndidas por la coloración intensa son dos especies que contienen respectivamente cobalto y níquel, la esferocobaltita y la gaspeíta: la primera muestra una tonalidad rosada carne, mientras que la segunda es verde manzana. Una variedad cobaltífera de la calcita es la cobaltocalcita, de un bello color rosado. 

El término más raro del grupo es, con claridad, la otavita, que contiene cadmio: sus raros ejemplares se encuentran en Tsumeb (Namibia). Otra serie de carbonatos anhidros sin aniones extraños es la de la dolomita, un carbonato doble de calcio y magnesio muy común. Su simetría es trigonal, pero la presencia en la estructura de tipos diferentes de átomos hace que esta simetría más baja no obstante se parecen bastante a los minerales del grupo de la dolomita, todos trigonales, son los correspondientes términos ferrífero, la ankerita, y manganesífero, la kutnahorita.

Una curiosidad muy rara, originaria de Tsumeb, es la minrecordita, que contiene cinc. A esta misma serie pertenece un grupo de carbonatos dobles estructuralmente diferentes a los precedentes. Entre ellos la norsetita, trigonal, con bario y magnesio, y la bentonita, también trigonal, que contiene bario y calcio. Más común, pero casi siempre en forma de masas pulverulentas, es la huntita, otro carbonato de calcio y magnesio, trigonal. 

Rara e interesante, la baritocalcita es un carbonato de bario y calcio monoclínico, descubierto en Cumberland (Gran Bretaña). Típica de algunos yacimientos salinos es la shortita, un carbonato de calcio y sodio, rómbico, cuyos cristales manifiestan de forma evidente la carencia de centro de simetría. El carbonato de calcio da lugar en la naturaleza no sólo a la calcita, sino también a otras modificaciones cristalinas. Entre ellas es frecuente el aragonito, de simetría rómbica, en ocasiones presente en forma de magníficos individuos maclados en grupos de tres con un típico aspecto pseudohexagonal. 

A la serie del aragonito pertenecen los correspondientes carbonatos de estroncio y bario, es decir la estroncianita y la witherita. Ambos minerales son rómbicos y suelen presentarse bien cristalizados. Una especie intermedia entre este último y la witherita es la rara alstonita, triclinica. Al mismo grupo pertenece un carbonato de plomo, la cerusita, mientras que una variedad plombífera inter-media entre esta última y el aragonito es la tarnowitzita.

La vaterita, hexagonal, presente en materiales de origen orgánico, es la tercera modificación cristalina k1C1 carbonato de calcio. Existe un grupo de carbona-tos muy poco abundantes, con tierras raras, que incluye litsahamalita

Los bicarbonatos 

Para finalizar, recordemos algunos carbonatos anhidros y ácidos (que contienen hidrógeno), también denominados bicarbonatos. La primera serie comprende pocas especies, todas ellas raras: la más frecuente es la nacolita, monoclínica, corresponde al bicarbonato de sodio y que se presenta en forma de agregados pulverulentos en las cercanías de algunos lagos salados. De estructura similar es la rara wegscheiderita, triclínica, que también contiene sodio. Otros minerales, para finalizar, como la kalicinita (monochnica y con potasio) y la teschemacherita, son productos de ciertas actividades orgánicas, respectivamente de los incendios de bosques y de las acumulaciones de excrementos de aves (guano).